L’ESCALA estrena plaza del ayuntamiento, obra de Rubau Tarrés, empresa condenada por corrupción.

El alcalde de L’Escala Victor Puga ha ordenado en los últimos días la colocación de los últimos elementos arquitectónicos de la nueva plaza del ayuntamiento, así como también ha hecho poner flores de colores en las macetas de hormigón que también tienen la función de banco.

 

(foto: Diari de Girona)

 

Hay que recordar que esta reforma fue propuesta y aceptada unilateralmente por el alcalde y su equipo de gobierno, mientras que la opinión popular estaba en contra, no ya del elevado coste de la misma, sino de la necesidad de la obra, ya que en el pueblo hay muchas otras prioridades no resueltas, como por ejemplo, el grave problema de vivienda. L’Escala es una población con 1.000 viviendas vacías (100 de las cuales son propiedad de bancos y 4 del ayuntamiento), y a día de hoy hay 0 viviendas de alquiler social, lo que obliga a 12 familias escalenses a ocupar varias viviendas para tener un techo bajo el que dormir.

La obra, con un presupuesto inicial de 600.000€, fue adjudicada a Rubau Tarrés, empresa condenada por corrupción por la Audiencia de Barcelona (noticia en Ara.cat).

Debido a esta condena firme por soborno a un cargo de la Generalitat, el alcalde de L’Escala ha incumplido la Ley 30/2007 de Contratos del Sector Público:

“Artículo 49 Prohibiciones de contratar.

  1. No podrán contratar con el sector público las personas en las que concurra alguna de las siguientes circunstancias:
  2. a) Haber sido condenadas mediante sentencia firme por delitos de [..] soborno, [..] “

Centrándonos puramente en la estética, la opinión popular de la obra una vez ya terminada no parece muy positiva. Hay una gran parte de la población que coincide en lo siguiente:

– la pérdida absoluta del encanto y el carácter propio que tenía la antigua plaza

– los coches y camiones atraviesan la plaza sin una señalización clara, lo que favorece los atropellos.

– la utilización masiva de hormigón

– la inclinación de la plaza

Incluso el prestigioso filósofo afincado en L’Escala Jordi Pigem publicó un escrito muy crítico con la reforma, titulado Grises.

Además, recientemente ha trascendido que el pasado 2016 el alcalde de L’Escala, como miembro del Consorcio de la Costa Brava, y junto con el resto de miembros, se subieron las dietas en un 800%, lo que significa que pasaron de cobrar 150 € a casi 900 € por cada reunión que tuvieron (noticia en el ElPuntAvui) (miembros del Consorcio Costa Brava)
Todo ello hace que cada vez haya más escalenses y escalensas en contra de una manera de gobernar de sus gestores públicos lejos de los estándares de democracia y transparencia que reclama la sociedad actual.

 


 

Compártelo!

Deja un comentario

Your email address will not be published. Required fields are marked *

Com la majoria de webs, utilitzem cookies. Si continues navegant entendrem que hi estàs d’acord. (+ info) tancar