Cal Governador es una antigua casa señorial de principios del 1700 cuyo nombre original era Manso Salleras y que perteneció a la familia Coll, uno de cuyos descendientes fue el primer Gobernador Civil de Franco en Girona, de ahí su nombre actual.

Cal Governador es una construcción de cerca de 3.000 m2 en tres plantas, ubicada en pleno casco urbano de la pequeña población de Borrassà. En 1910 la casa fue rehabilitada por el conocido arquitecto Noucentista Rafael Massó. Del resultado de su contribución, que llega hasta al diseño de muebles, destaca especialmente el comedor, el reloj de sol de la fachada y la espléndida galería porticada abierta al jardín. La casa está catalogada de interés por sus valores arquitectónicos.

Después de diversas vicisitudes, la casa fue adquirida a finales de los años 80 por Josep-Oriol Tomas, quien desde hacía tiempo soñaba con encontrar un lugar "especial" para disfrutarlo con su amplia familia. La idea del hotel no nació hasta más tarde, a la vista de las magníficas posibilidades del conjunto, que superaba en mucho las necesidades de la familia. Y así se comenzó adaptando las cuatro mejores habitaciones de la segunda planta, conservando al máximo su aspecto y espíritu originales pero enriqueciéndolas con las comodidades de la vida moderna (televisión, teléfono y baño con ducha hidromasaje). Y con estas habitaciones, "La Tieta", "L’Hereu", "El Governador" y "El capità" se abrió el hotelito, que gestiona el propio Josep-Oriol con la colaboración de su hijo Enric i la mujer de éste, Mónica.

En 2003 se realizó una primera ampliación con tres habitaciones que se ubicaron en un ala de la casa que fue totalmente reconstruída. Al ser nuevas, se optó por dotarlas de un ambiente contemporáneo y de unas comodidades que las otras no tienen, como son aire acondicionado y bañera hidromasaje, además de televisor y teléfono. Dos de ellas están comunicadas y todas cuentan con vista al jardín.

Cal Governador cuenta con multitud de espacios donde relajarse y disfrutar de un buen libro o de una conversación agradable, o simplemente donde abandonarse al "dolce far niente": desde la magnífica terraza porticada, agradable en todas las épocas del año con tiempo apacible, hasta el pequeño bosque de pinos centenarios, pasando por el gran jardín de césped, rodeado de plátanos y tilos, bajo los cuales uno puede echarse una siesta en las hamacas dispuestas para ello. Pero también hay lugar para algo más de actividad: una mesa de ping pong en la terraza, libros y juegos de mesa en el salón, o la piscina (privada y no controlada) que se llena con el agua de la mina que atraviesa los más de 5.000 m2 de la finca.

En invierno, los huéspedes pueden apreciar el encanto de una velada junto a la chimenea del salón. En el comedor se sirven los desayunos, cuando el tiempo impide hacerlo en la terraza.


Reservas: +34 620 812 304 * Fax: +34 972 25 76 91
Email: info@calgovernador.com